twitter facebook google+
Está bien que los políticos y los personajes públicos se enteren de que las palabras y los hechos tienen consecuencias. Y que todo no se arregla con pedir perdón

Hubo un tiempo no muy lejano en el que todo parecía arreglarse en este país nuestro haciendo un ‘botswana’. Muchos de nosotros recordaremos siempre por lo inédito del gesto a aquel renqueante Don Juan Carlos diciendo aquello de: “Perdón, me he equivocado. No volverá a pasar”. Con aquel escueto mensaje, el entonces Rey de España, se disculpaba ante sus súbditos por haberla ‘liado parda’. Esto es: haberse ido de safari a Botswana (África) en uno de los peores momentos de la recesión económica acompañado de una ‘íntima amiga’ llamada Corina sin mostrar ningún tipo de empatía con la penosa situación del país y sus ciudadanos. Para más ‘inri’ el soberano se rompió la cadera como consecuencia de su aventura africana y de ahí que trascendiera la noticia.
Pese a todo, hubo quien valoró el coraje del Borbón por dar la cara frente a las cámaras y entonar el ‘mea culpa’, algo nada habitual en la historia de la monarquía española, aunque también hubo quien pensó que aquello fue el principio del final del Rey. En cualquier caso, el avispado consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, ha creído que lo mismo emulando a Su Majestad podía arreglar la situación en la que él mismo se ha metido diciendo una sarta de memeces sobre la auxiliar de Enfermería Teresa Romero, la primera contagiada por ébola en Europa. Alguien debería haberle advertido que la estrategia no iba a funcionar. Los tiempos de hacer ‘botswanas’ han pasado.

Tanto es así, que ayer mismo una portavoz de la profesional sanitaria y su marido anunciaba que emprenderán acciones legales contra el político por sus declaraciones. Hay que recordar que Rodríguez se despachó a gusto sobre los motivos por los que Teresa había contraído la enfermedad. No en vano, a la disparatada historia de cómo se ha gestionado el ébola en España pasarán las ‘perlas’ que el buen señor soltó con respecto a Romero sin pensar en las consecuencias de sus palabras.
Su marido, Javier Limón, decidió tomar cartas en el asunto y le escribió una misiva reprochándole su conducta y pidiendo su dimisión. Claro está que ésa es una palabra ‘tabú’ y desconocida para la clase política del momento, con la excepción de Alberto Ruiz Gallardón, y por tanto, el responsable de la sanidad madrileña decidió que ‘pedir perdón’, también por correspondencia, podría ser un atajo a la hora de salir del jardín en el que se había metido.
Reconocía en su carta que sus manifestaciones habían sido ‘desafortunadas’ y se disculpaba por el daño que hubiera podido causar. Reculaba, vaya, al más puro estilo de Artur Mas. Su trabajo le debió costar, no crean. Viniendo de una persona que en actitud desafiante afirmaba pocos días antes que no le importaba dimitir si hacía falta, porque podía vivir de su profesión (es médico), dar marcha atrás ha tenido que doler. Suponemos que sus asesores, por fin, han despertado de su ‘sopor’ y le han aconsejado al respecto. Como estrategia está bien. Pero no ha colado, me temo. El daño está hecho.
Teresa por su parte lucha contra la enfermedad ajena a todo el revuelo que se ha generado. Está estable dentro de la gravedad, según el último parte, y ya toma líquidos. La portavoz de la familia explicó ayer que tiene lagunas y no se acuerda de muchas de las cosas que han pasado. Desconoce, por ejemplo, que la comunidad de Madrid decidió sacrificar a Excalibur, su perro de 12 años, porque aunque ayer durante una conversación telefónica de diez minutos con su marido preguntó por él, éste decidió no contarle lo sucedido para no alterar su estado de ánimo.
Cuando se recupere, según la portavoz de los Limón-Romero, la intención de su esposo es asesorarse jurídicamente sobre la posibilidad de tomar medidas legales contra el consejero, Javier Rodríguez. Además, según la misma fuente, no descartan ‘pedirle cuentas’ también a la ministra Mato. No se sabe si prosperarán o no las ‘medidas’ o las intenciones, pero está bien que los políticos y los personajes públicos se enteren de que las palabras y los hechos tienen consecuencias. Y que todo no se arregla con pedir perdón.

16 de octubre de 2014

Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /homepages/22/d436681534/htdocs/linkterna/wp-includes/class-wp-comment-query.php on line 405
Dejar un comentario:


Sobre mi blog:

Desde esta ‘torre de marfil’, como Juan Ramón Jiménez, invito a la reflexión de esa parte de la actualidad que nunca verás en grandes titulares. Desde la distancia, crítica y políticamente incorrecta, siempre alerta pese al vértigo.

mapaWeb quiénesSomos contacta avisoLegal síguenos: twitter facebook google+

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar