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Virginia Alonso es vicedirectora del Grupo 20 Minutos y ahora preside la recién creada Plataforma en Defensa de la Libertad de Información
29 de diciembre de 2014

Virginia Alonso es presidenta de la recién creada Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) que acaba de surgir en España porque “se están poniendo en jaque” derechos y libertades fundamentales de las personas y se hace necesario “documentar esos ataques”. La PDLI lo hará “de manera colaborativa” con el objetivo de ejercer presión y cambiar una realidad en la que, además, es cada vez más difícil “poder contar”. “En España se intenta legislar para poner coto a una serie de iniciativas ciudadanas que están molestando a los poderes establecidos”, asegura Alonso. Se muestra convencida de que la plataforma será eficaz gracias a la colaboración de la ciudadanía que “cada vez toma más consciencia de cuáles son sus derechos y de que sus derechos los tienen que ejercer ellos, que nadie los va a ejercer por ellos”. Virginia Alonso es periodista, profesión a través de la que ha vivido la llegada de Internet a España y su enorme eclosión. “Internet ha supuesto el empoderamiento del ciudadano en todos los ámbitos” y eso, sin duda, “ha cambiado mucho las maneras de hacer las cosas en los medios y más que las va a cambiar”. Hoy es también vicedirectora del Grupo 20 Minutos.

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Virginia Alonso, presidenta de la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información. :: JORGE PARÍS

Acaba de nacer en España la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI), ¿es que en nuestro país no hay libertad de información?
Nosotros pensamos que no es que no haya libertad de información es que ahora mismo hay una serie de amenazas que la están poniendo en jaque; a la libertad de información y a la libertad de expresión, las dos cosas. Hay una serie de medidas, sobre todo jurídicas, y una serie de reformas legales, que están intentando poner coto a esa libertad. Por eso nace esta plataforma.

¿Esas amenazas a las libertades del ciudadano de las que habla son todas jurídicas?
La mayoría de ellas sí, aunque no todas. Está por ejemplo el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, la Ley de Transparencia, luego se da un abuso, más acotado a los medios, en las figuras jurídicas de calumnias, el derecho al honor, que se están utilizando como mecanismo coercitivo frente a medios y periodistas; está también el efecto coercitivo de la imposición de las tasas judiciales… pero hay otras historias como las publicidad institucional y su reparto que, al final, atenta directamente contra la libertad de información. El uso de esa publicidad y el reparto que se está haciendo, aparte de no ser transparente, es aparentemente aleatorio; bueno, no aleatorio, es muy interesado para beneficiar a ciertos medios en detrimento de otros.

¿Cuál es el funcionamiento de la plataforma?
La idea es que sea una plataforma muy activa y colaborativa. El objetivo que nos hemos marcado es catalogar y poner negro sobre blanco todos estos ataques a la libertad de información con el fin de cambiarlo, de poder presionar para cambiar esto. La idea que tenemos, de momento, es sobre estas amenazas construir herramientas para documentar todos esos ataques de manera colaborativa: con la ciudadanía, con otros periodistas, y demás.

Los españoles cada vez son más conscientes de que se está privando de derechos fundamentales y de que hay dificultades para contarlo”

¿Qué se ha hecho ya?
De momento, hemos puesto en marcha una herramienta, que hemos llamado Mapea, que la hemos estrenado ya en un desahucio que se produjo en Madrid. Y ese es el objetivo: que se nos diga a través de esa herramienta en qué punto se están produciendo esos ataques, cuando alguien quiere informar de una situación concreta, quién no le está dejando, cómo no le está dejando, y que podamos documentarlo. Lo que ocurre ahora mismo en España es que todo esto no está documentado. Lo sabemos por unos, por otros. Unos dicen, otros cuentan… pero realmente no hay una documentación en la que se pueda verificar todo eso. Eso intentamos hacer, pero la vedad es que tenemos un presupuesto muy justito y somos pocos. Y la idea es también crear campañas para conseguir fondos para financiar todas estas cosas.

Documentar, denunciar como medidas de presión para que la situación cambie, pero esa presión ¿se dirige sólo al Gobierno o también hacia el ciudadano?
Sí, el cambio es una cuestión de todos, no está en manos de unos o de otros, la obligación de la ciudadanía es ejercer como ciudadanos y defender los derechos, y la obligación del Estado es proteger al ciudadano y esa obligación estatal parece que se ha olvidado en los últimos años. Parece que el Estado está para proteger otros intereses y no los de la ciudadanía. Creemos que es una forma de ejercer en ese sentido, para que todo se recoloque, porque ahora mismo todo está descolocado. No suceden las cosas de la manera natural que deberían estar ocurriendo.

Porque el ciudadano medio español ¿es consciente de esos ataque, esas pérdidas de derechos que están sucediendo y de las consecuencias que pueden tener?
Cada vez es más consciente. Si analizamos la repercusión que han tenido, por ejemplo, los desahucios en España en los últimos años, bueno, me parece que al principio mucha gente miraba a los desahuciados con cierta pena, desde el otro lado de la barrera, digamos, como que eso nunca les iba a ocurrir a ellos, y este tipo de cosas, y poco a poco se ha producido una ola de solidaridad ciudadana hacia toda esta gente que está siendo tratada de forma tan injusta, por ejemplo. En ese sentido, los españoles cada vez son más conscientes de cómo se está privando de derechos fundamentales a gente y cómo, además, hay dificultades para contarlo. De hecho, yo que trabajo en 20Minutos, muchas veces nos llegan mails informándonos simplemente de que en tal punto se está produciendo, por ejemplo, un desahucio y no nos dejan tomar fotos. Y eso es porque la gente cada vez toma más consciencia de cuáles son sus derechos y de que sus derechos los tienen que ejercer ellos, que nadie los va a ejercer por ellos. Y eso es esencial, claro.

Lo que un lector dice ahora en una red social puede tener un repercusión que hace 20 años era impensable”

Y facilitar esas denuncias es, como explica, parte del trabajo de la plataforma, ¿no?
En la plataforma, de momento, no recibimos denuncias de este tipo. La idea es extender todas las herramientas para que la gente pueda decir qué está ocurriendo, pero, de momento, sólo lo hemos usado una vez. Somos muy jóvenes, acabamos de nacer.

Internet es un poco el punto de inflexión, el que lo revoluciona todo, ¿qué ha supuesto para el mundo periodístico como profesión y como derecho del ciudadano?
En el mundo del periodismo, el principal avance, el principal cambio de Internet es que de repente pone en un mismo plano a audiencias (lectores o telespectadores) y a medios. Y los pone en un mismo plano de diálogo, cambia el sentido de la comunicación, que antes era unidireccional y era el medio el que informaba y el lector el que recibía, y de repente, pone a las audiencias en un estado completamente activo y de respuesta. Eso ha cambiado mucho las maneras de hacer las cosas en los medios y más que las va a cambiar porque la gente se siente empoderada, no sólo frente a los medios, sino también frente a otras muchas cosas. Ése es uno de los orígenes de todo este cambio social que estamos viviendo.
En cuanto a los medios, todo el mundo se siente con derecho, obviamente, a decidir si ese es el medio que quiere leer o no; y si el lector o telespectador cree que ese medio no está defendiendo los intereses que en su opinión hay que defender, lo va a decir públicamente. Y lo que diga públicamente a través de las redes sociales puede tener una repercusión que hace 20 años era impensable para cualquier lector de cualquier medio. Antes podían escribir una carta al director y se la podían publicar o no. Ahora, todos estamos en un plano más igualitario. Lo que ha facilitado, por tanto, Internet ha sido ese empoderamiento del ciudadano en todos los ámbitos.

En todo este cambio ¿se hace necesario legislar como se está haciendo o esas nuevas leyes surgen por parte del Gobierno sin que exista necesidad?
Yo creo que en España tenemos las leyes que tenemos que tener, decir que hay que legislar para Internet es como decir que hay que legislar para los bares o para los parques. Nosotros tenemos un Código Penal, tenemos un Código Civil, que se aplican para todos los ámbitos de la sociedad. En mi opinión, no hay que generar leyes específicas para el entorno de Internet. ¿Por qué no legislar, entonces, para los parques infantiles? Suena absurdo. Internet es otra calle, digamos, es una calle diferente a la calle por la que andamos, una calle por la que transitamos todos también. No se debe legislar específicamente para eso, lo que no quiere decir que vayan surgiendo cosas por el camino que haya que ir incorporando a la legislación actual. Pero eso no es lo que se está haciendo.

Internet ha supuesto el empoderamiento del ciudadano en todos los ámbitos”

¿Qué es, entonces, lo que está ocurriendo en España?
Lo que se está haciendo es intentar legislar para poner coto a una serie de iniciativas ciudadanas que están molestando a los poderes establecidos. Cuando hablamos de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, es una manera de ponerle puertas al campo completamente absurda. ¿Vas a obligar a que medios que no quieren cobren una tasa en razón de sus contenidos o porque otros compartan sus contenidos? Es completamente absurdo. Al final, se están defendiendo de unos pocos contra los intereses de otros sin haber escuchado a todas las partes.

Hablamos de información, expresión, comunicación… Hay todo un debate entorno al término más adecuado para designar la realidad actual.
Realmente nosotros al principio hablamos más de libertad de expresión y después terminamos llamándolo libertad de información porque creemos que lo engloba todo. El debate surge porque cuando se habla de libertad de información, la mayoría de la gente, principalmente la que se dedica al mundo periodístico, automáticamente lo acota a ese entorno periodístico. Pero ahora mismo hay una realidad y es que las estructuras informativas tradicionales han cambiado, están cambiando, es más, no sabemos hasta dónde van a llegar.

¿En qué sentido se está dando ese cambio?
Lo que antes era el emisor y el receptor, y una comunicación unidireccional, se ha transformado en un comunicación totalmente bidireccional y por tanto emisores de información somos muchos, no sólo los periodistas y los medios de comunicación, sino que hay mucha gente en la calle que está informando y eso no les convierte en periodistas, pero tienen el mismo derecho a informar y a comunicarse que el resto, lo hagan profesionalmente o no.

¿Vas a obligar a que medios que no quieren cobren una tasa en razón de sus contenidos o porque otros compartan sus contenidos?”

Uno de los primeros pasos de la plataforma ha sido organizar unas jornadas.
Organizamos unas jornadas, en las que la idea era debatir sobre todos estos temas y desde una perspectiva también jurídica, y presentar la plataforma. Fueron bastante interesantes y constructivas, porque al final de todos estos temas solemos hablar de forma separada o aislada, pero cuando se ponen todos juntos, es cuando realmente tomas conciencia de que son muchas cosas las que están pasando y que hay que intentar ponerle freno de alguna manera.

¿Hay retos concretos ahora que arranca el año nuevo?
Aún cosas concretas no puedo especificar porque estamos en ello, elaborándolas. Estamos empezando a especificar todo el plan de acción del año que viene y todas las iniciativas que queremos poner en marcha. Aún no las hemos aprobado. En general, todo está encaminado a hacer campañas concretas para catalogar los ataques, con fechas y orden. Y ahí está el debate, cómo lo hacemos y cuáles son las iniciativas que ponemos en marcha.

Si un periodista, abogado o cualquier ciudadano quiere colaborar o formar parte de la web, ¿qué ha de hacer?
A través de la web de la plataforma (http://libertadinformacion.cc) pueden contactar y solicitar formar parte de la plataforma. Pero en estos días lanzaremos un comunicado informando de cuáles son los pasos para adherirse a la plataforma. Todo está en debate.
La primera junta directiva fue hace unas semanas. Estamos trabajando para darle difusión a todo.


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