twitter facebook google+
Ya ocurrió en el siglo XIX cuando Alejandro Dumas hijo usó el (entonces) neologismo 'feminismo' de manera despectiva para referirse a las mujeres que, entonces, combatían por sus derechos

Las palabras existen por y para algo, denominan realidades, conceptos, ideas y permiten que nos comuniquemos, que aprendamos y crezcamos. Estructuran nuestro pensamiento y nos posibilitan intercambiar conocimiento, opinión, quejas, sentimientos, halagos, dudas… Y es bueno que creamos en ellas, que conozcamos su poder. Porque las palabras evolucionan con nosotros y nos ayudan a entender el mundo y a posicionarnos en él.

lee más

26 de junio de 2017
En una época como la actual, en la que la información se mezcla con la opinión, en la que se multiplican los bulos y vuelan las intoxicaciones interesadas por las redes y los media, la capacidad crítica del ciudadano, su habilidad para reconocer la información de calidad se antoja imprescindible

Conocen esas técnicas que usan los padres cuando sus niños lloran desconsoladamente o tienen una de sus rabietas? Son estrategias que se basan en la distracción: tratan de hacer alguna gracia o hablarles de algo que les interese y sea entretenido para que se olviden de lo que querían y que así se calmen.

Les suena, ¿verdad? Pues ese es el papel que parecen haber adoptado muchos medios de comunicación últimamente: buscar temas para distraernos y entretenernos, para evitar que entendamos lo que ocurre, que nos centremos en lo que importa y nos cambia la vida. Es ese periodismo que debiera recibir otro nombre y que hace el juego a los poderosos para anestesiar a la población y dirigir nuestro pensamiento.

lee más

8 de junio de 2017
¿Saben que las primeras leyes contra la violación fueron creadas para proteger el honor de los hombres, de los padres y maridos de las mujeres violadas? ¿Saben que hoy, como siempre, las víctimas de violación se ahogan en la culpa?

Es una noche cualquiera, andas hacia casa con la oscuridad como única compañera y de repente oyes unos pasos lejanos, miras atrás pero no ves a nadie. Aceleras sin saber por qué. Los pasos se hacen más fuertes, más cercanos, peligrosos y echas a correr en los últimos metros hasta el portal, con el corazón a mil.

Ellas saben perfectamente de qué hablo, la mayoría se siente identificada. Ellos no se ven a sí mismos en esa situación.

En España ocurre una violación cada siete horas (al menos). De forma sistemática, desconocidos, hombres comunes deciden que el cuerpo de una mujer les pertenece. Hace cinco años, era una cada ocho horas.

lee más

20 de mayo de 2017
¿Cómo se puede ser tan guarro? Quisiera usar una palabra más suave, menos agresiva pero ¿existe otra que defina mejor esa repugnante actitud?

¿Hay algún otro tipo de basura más allá de la humana? Somos la única especie que la producimos y ahora que empieza el buen tiempo y salimos más al campo, a la montaña o la playa, parece vergonzoso tener que recordar que esos lugares naturales que disfrutamos son de todos y de nadie, y que debemos cuidarlos. Porque es vergonzoso. Sólo se trata de llevarse lo que uno trae. Todo, incluso los desperdicios. No parece difícil: llegar, pasarlo bien y recoger. Echar un vistazo atrás, antes de irse, y dejar la misma belleza que había al llegar.

Pero viendo algunos lugares, incluso recónditos en las montañas, recordando ciertas imágenes de bosques, ciudades o playas, parece imposible que muchos de los ejemplares de nuestra especie sean consciente de la vergüenza y el daño de sus actos. ¿Cómo se puede ser tan guarro? Quisiera usar una palabra más suave, menos agresiva pero ¿existe otra que defina mejor esa repugnante actitud? Esos sitios, esos recursos, llevan ahí años, siglos, y están llenos de vida. Y unos cuantos han decidido que tienen derecho a cargárselos.

lee más

16 de mayo de 2017
El feminismo quiere que a las mujeres no se nos cosifique ni se nos reduzca a ser rubias o morenas, a ir arregladas o no. Es luchar por que en el mundo laboral una mujer pueda llevar el zapato que desee. Igual que lo hace un hombre. Sin más

Yo soy feminista y no tengo nada en contra de los hombres. Muy al contrario. También soy rubia. Bueno, lo era, porque siempre me gustó jugar con los colores y ahora mi pelo es más bien de una mezcla indescriptible. Tal vez ese cambio me haya convertido en alguien más inteligente y no me haya dado cuenta. O puede que ahora sea más graciosa o más peligrosa o más veloz o más alta. No sé, ¿por qué no? Al fin y al cabo, tampoco sabía yo que el color de pelo otorgaba automáticamente a las mujeres una cualidad o defecto. Porque eso de que los hombres rubios son todos, digamos, tontos, como que no ¿verdad?

lee más

23 de abril de 2017
Cargar más

Sobre mi blog:

Otra voz, otra mirada, otra idea. Una alternativa que te seduce, te indigna, que envidias o temes. Quizás te quite la razón, tal vez te la dé. Con argumentos. Sobre lo que importa. ¿Quién decía aquello de que la verdad consta de la suma de perspectivas? Siempre viene bien conocer la otra

mapaWeb quiénesSomos contacta avisoLegal síguenos: twitter facebook google+

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar