twitter facebook google+
Que se investigue, que se detenga, que se depuren responsabilidades, pero que no prevalezca la imagen de una mayoría agresiva en la marcha. Porque no fue así. Aunque lo anunciaran antes, aunque lo repitan después

En los disturbios del 22M, los convocantes no fueron convencionales y los medios de comunicación que todos conocemos apenas hicieron de difusores. Quien se enteró de que iba a haber una movida el pasado sábado en Colón fue porque es activo en su seguimiento de la actualidad –principalmente a través de medios digitales- o porque pertenecía, de forma directa o indirecta, a algún círculo de la izquierda o de la indignación social sin más denominación de origen política.

Pero prácticamente todo el que estuvo allí fue porque quiso y compartió tanto la sorpresa por la gran afluencia como la seguridad de que, lo pintaran como lo pintaran, en la manifestación habría violencia, aunque sabía que llegaría más tarde, al anochecer. Sus lemas eran esos que preocupan hoy a cualquiera: “esta situación no se puede permitir, porque es insostenible, porque algo hay que hacer, porque no podemos quedarnos en casa, porque vamos para atrás, porque somos los mismos los que sufrimos, porque en esto estamos todos juntos, porque el pueblo tiene que estar unido, porque hay más cosas que nos unen que las que nos separan”.

35.000 o 500.0000 o 1.000.000, la guerra de cifras puede importar a unos cuantos, pero no al que estuvo, que sólo ve, en eso también, manipulación. Había gente, mucha, mucha gente. Una mayoría pacífica y eso es lo que cuenta. El germen fueron las marchas a pie desde distintos puntos de España que arrancaron hace unos días y que confluyeron a las 17.00 horas en Atocha. Luego, hasta cerca de 20.30 se caminó, se gritó y fue en Colón, y una hora antes de lo previsto –la concentración estaba aprobada hasta las 21.30-, cuando la gente tuvo que dispersarse porque comenzaban, ahora sí, los disturbios.

Y es ahí donde quieren que empiece el relato de lo que pasó el 22M: unos cuantos exaltados, demasiados, que arrinconaron a la Policía, al parecer, menos de los que debían. Incluso así, reduciéndolo todo a ese escenario de brutalidad, es más interesante lo que se esconde entre bambalinas y el porqué las cosas sucedieron como sucedieron. Por eso, que se investigue, que se detenga, que se depuren responsabilidades, pero que no prevalezca la imagen de una mayoría agresiva en la marcha. Porque no fue así. Aunque lo anunciaran antes, aunque lo repitan después.

El desprecio a la violencia une al ciudadano medio, por encima de todo, y se impone a esas reivindicaciones que también comparte cualquiera y que lideraban aquella marcha, para lo que ya no queda espacio en los titulares e informativos. Quien elige las palabras puede construir el mundo, la realidad, e imponer una política del miedo que, además, evita que uno se identifique con quien la ejerce. Y previene de que vuelva a ocurrir.

Por eso es tan triste que las piedras y las porras se conviertan en los temas representativos de esta Marcha por la Dignidad y borren de un plumazo el verdadero debate, esos agujeros que están dejando caer en pozos negros a tantas personas.

Que la manifestación del 22M solo suscite hablar de la violencia es dar el triunfo a ese aparato -mediático, político, interesado- que saborea su éxito al evitar que se profundice en lo que importa porque, al fin y al cabo, contra la convocatoria de disturbios estamos prácticamente todos.

25 de marzo de 2014

Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /homepages/22/d436681534/htdocs/linkterna/wp-includes/class-wp-comment-query.php on line 405
Dejar un comentario:


Sobre mi blog:

Otra voz, otra mirada, otra idea. Una alternativa que te seduce, te indigna, que envidias o temes. Quizás te quite la razón, tal vez te la dé. Con argumentos. Sobre lo que importa. ¿Quién decía aquello de que la verdad consta de la suma de perspectivas? Siempre viene bien conocer la otra

mapaWeb quiénesSomos contacta avisoLegal síguenos: twitter facebook google+

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar