twitter facebook google+
Van ya dos años, justo este mes de septiembre que vivimos “se celebra” el segundo aniversario de la entrada en vigor de este Real Decreto que sentencia a enfermedad y muerte a personas, que las excluye por no ser de aquí, por no tener un papel que las convierta en aptas para ser tratadas

Hay temas que deberían estar en portada a diario, de los que tendríamos que hablar constantemente en bares, cafeterías, noches de amigos, quedadas, botellones, encuentros familiares… Por supuesto, no obvio que antes habría que pedir permiso a la actualidad televisa, tan rabiosa y acaparadora, a los Grandes Hermanos en boga, a los regenerados Pedros Sánchez y, por supuesto, a Sálvames y diretes. Y, al final, resulta que no hay tiempo para más. Porque surgen en el camino, también, Marilós Monteros o viceversas inesperados. Y, claro, lo urgente pasa a ser más real que lo importante. Y el círculo sigue. Y la prensa se contagia. Porque las portadas han de vender y los bares han de entretener, ¡que bastante tenemos!, así que ahí seguimos, hablando hoy del ébola africano, (sólo el que afecta al hombre blanco que viene a Europa, por supuesto) o de la Aguirre macarra en los juzgados. Y los temas que reclamo, esos desaparecen por saturación o desidia como lo ha hecho, prácticamente, el Real Decreto-Ley 16/2012. ¿Saben cuál es? Ese que demolió en un silencioso paso el carácter universal de nuestra sanidad. Ese.

Van ya dos años, justo este mes de septiembre que vivimos “se celebra” el segundo aniversario de la entrada en vigor de este Real Decreto que sentencia a enfermedad y muerte a personas, que las excluye por no ser de aquí, por no tener un papel que las convierta en aptas para ser tratadas. Es muy grave, lean a Beatriz Gimeno en este artículo , y olviden su xenofobía, la excusa de la crisis, olviden todos sus miedos y sus egoísmos. Hablamos de atención básica al enfermo, al moribundo. Y, sí, quizás también hazlo por ti: para que esa enfermedad que no se atiende del inmigrante, luego no se expanda y te llegue a ti, o a tus hijos, por ejemplo.

photocall

Pero este pequeño retroceso para los servicios públicos, para la igualdad, y un paso enorme para la privatización, para la segregación, no acapara portadas. Ni siquiera lo hizo el acto conjunto de Médicos del Mundo, Red Acoge y Amnistía Internacional el pasado día 1 de septiembre en la Puerta del Sol de Madrid, con un evento en el que denunciaron “la regresión en la universalidad del derecho a la salud en España, excluyendo y discriminando en el acceso a la salud a colectivos como las personas inmigrantes en situación irregular”. Tampoco saltó a los primeros planos ayer, cuando la incombustible Marea Blanca dedicó su 23ª marcha a exigir la retirada de Real Decreto que “ha dejado desprotegidas a casi un millón de personas en todo el país”, lean este artículo.

Hay líneas, difusas pero muy claras, que cuando se pasan, no tienen marcha atrás y dejan un horizonte gris, nublado, impredecible. Porque ese Real Decreto puso fin a uno de los grandes orgullos del español: la universalidad de su sistema de salud. La vida por encima de todo. Lo era, un orgullo exultante que, al menos en lo que he conocido, unía a generaciones enteras, y ahora pasa a ser otro motivo más para el enfrentamiento. Han pasado dos años y 873.000 personas sin tarjeta sanitaria desde entonces, con algunas muertes, con muchas situaciones lamentables y de sufrimiento. Y han pasado, digo, sin los necesarios titulares diarios, sin las charlas encendidas en los bares, rotas por el orgullo perdido.

Datos interesantes: (basados en informes de Amnistía Internacional/Médicos del Mundo)
* El Real Decreto- ley 16/2012 se aprobó sin que se haya dado a conocer públicamente el estudio de impacto y la memoria económica que lo acompañaba.
* La desinformación y el caos administrativo generado por la puesta en marcha del Real Decreto han provocado que en algunos casos se deniegue la asistencia sanitaria a personas que están amparadas por la propia ley.
* Se ha producido un efecto disuasorio en ese colectivo para acudir a centros de salud.
* Diversos Organismos internacionales consideran que este Real Decreto vulnera derechos fundamentales y han solicitado a España la modificación de la Ley para garantizar el acceso de personas migrantes a los servicios de atención médica, independientemente de su situación administrativa.
*Dado que son las CCAA las que tienen las competencias en materia de asistencia sanitaria, la aplicación a nivel autonómico de este Real Decreto-ley contribuye a acrecentar las desigualdades en salud en el territorio del Estado.
*Existencia de convenios especiales: cobertura para servicios y prestaciones de la cartera básica, tienen un costo mensual por persona de 60 euros para menores de 65 años y de 157 para quienes superan esa edad
* La confusión entre inmigración y el fenómeno conocido como “turismo sanitario” es caldo de cultivo para actitudes xenófobas tristemente arraigadas en nuestra sociedad.

22 de septiembre de 2014

Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /homepages/22/d436681534/htdocs/linkterna/wp-includes/class-wp-comment-query.php on line 405
Dejar un comentario:


Sobre mi blog:

Otra voz, otra mirada, otra idea. Una alternativa que te seduce, te indigna, que envidias o temes. Quizás te quite la razón, tal vez te la dé. Con argumentos. Sobre lo que importa. ¿Quién decía aquello de que la verdad consta de la suma de perspectivas? Siempre viene bien conocer la otra

mapaWeb quiénesSomos contacta avisoLegal síguenos: twitter facebook google+

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar