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Experto en violencia de género. Asegura que los 750 asesinatos que se han registrado en España en la última década necesitarían una respuesta social e institucional de mayor intensidad y critica la falta de profesionalidad.
5 de octubre de 2014

Miguel Lorente es experto en violencia de género. Asegura que los 750 asesinatos que se han registrado en España en la última década necesitarían una respuesta social e institucional de mayor intensidad y critica la falta de  profesionalidad a la hora de abordar la problemática. En la raíz, un machismo “que es cultura”, normalizado en lo más profundo de una sociedad que, en opinión del experto, ha avanzado, principalmente, porque la mujer ha evolucionado. La mayoría de los hombres, en cambio, se mantienen en una posición “aparentemente neutral” que, al final, “es estar a favor del machismo”.

Miguel Lorente-Mayo 2014

Lorente es autor de libros conocidos como ‘Mi marido me pega lo normal’ o ‘El rompecabezas: Anatomía del maltratado’ y fue delegado del Gobierno para la Violencia de Género de España desde el 2008 al 2011. Analizamos con él algunas claves de esta desigualdad social y las principales polémicas que, alrededor del tema, se han desatado en los últimos tiempos.

¿Qué es el machismo?
El machismo es cultura y la cultura es conocimiento, que son todas esas ideas, referencias, costumbres que nos hemos dado históricamente para establecer la convivencia dentro de la sociedad, y la machista es la que impone el criterio de lo masculino como referencia universal. El hombre es la referencia de la normalidad, de lo general, mientras que lo relativo a la mujer queda reducido a determinados ámbitos que, además, están bajo el marco general de la referencia masculina.
El machismo no es el exceso de las conductas de desigualdad. El machismo es la desigualdad.

Tenemos una sociedad más crítica, que ya identifica como machista determinadas expresiones o actitudes”

¿Y cómo se combate? 
Es una cultura de más de diez mil años, así que las vías que tenemos son dos, aunque no es nada fácil. Por un lado, la crítica, tomar conciencia de la desigualdad que tenemos, de la discriminación y de la violencia que existe. Adoptar esa posición crítica para no caer en ella y cambiarla. Y, la otra, es la educación: iniciar a los jóvenes, desde la niñez, en una serie de referencias y valores que sean diferentes a esta cultura en la que la identidad de hombres y mujeres está asociada a roles y funciones concretos. Se trata de transmitir valores y referencias que nos permitan sentirnos hombres y mujeres de forma diferente, fuera de estos.

Pero, ¿hemos avanzado en la consecución de la igualdad? 
Yo creo que sí, es verdad que al ser algo tan profundo, con tanta invisibilidad, tan normalizado en la forma de enfrentarse a la realidad, que por mucho que se haya conseguido, parece poco. Y es poco para lo que queda, pero es mucho para lo que había.
Tenemos una sociedad más crítica, que ya identifica como machista determinadas expresiones o actitudes, que determinadas declaraciones que puede decir, digamos, un señor ministro, se consideran machistas, por mucha especialización, formación o abogacía del estado que tenga ese señor ministro.
Sí, aunque diría que el cambio es gracias a las mujeres, son las mujeres las que han cambiado más. Los hombres no hemos cambiado tanto.

¿Por qué? ¿Dónde situamos la resistencia de los hombres a la igualdad?
Hay tres grandes grupos, por decirlo gráficamente: los hombres claramente a favor de la igualdad, que creemos que la igualdad es buena para todos, igual que la libertad. Es una parte mínima. Otros, los hombres machistas recalcitrantes, que atacan a cualquiera o cualquier actitud a favor de la igualdad. Y, luego, hay una gran masa de hombres que están en posición neutral, que dicen que no son machistas pero tampoco hacen nada para que exista la igualdad. Pues bien, esa actitud ya es machista. La desigualdad, la discriminación, la violencia existen, por tanto, no hacer nada para cambiarlo, para cambiar algo que está mal, es permitir que continúe. Esa posición aparentemente neutral de la mayoría es estar a favor del machismo. Además, muchos de esos hombres, después, actúan ante un conflicto bajo los parámetros de la cultura, es decir, bajo los parámetros del machismo.
Por supuesto, hay una parte de esos hombres que no quiere dar pasos porque pierden privilegios.

La idea de que la conducta violenta es normal en los hombres hace que no se perciba el verdadero riesgo”

En la última década hay unas 750 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas. (Ver datos aquí)
Es una cifra terrible ante la que no se reacciona proporcionalmente y ante la que se sigue reduciendo el presupuesto para evitarlo en todos sus frentes. Esa simple cifra debería traer consigo una respuesta tan contundente que no haría falta nada más. Ni hablar de machismo ni desigualdad. Necesitaría una respuesta, ya no digo institucional, sino social que fuera increíblemente intensa para evitarlo, para acabar con esto. Y no ocurre. Se sigue cuestionando a las mujeres, quitándole importancia, hablando de las denuncias falsas u otros argumentos para desviar la atención. Si en vez de ser mujeres fueran unos 70 taxistas muertos al año, o empresarios, o lo que sea, habría un revuelo increíble. Si fueran 70 personas de un mismo grupo las que murieran por unas circunstancias conocidas perfectamente.

Las víctimas, en muchos casos, no piden protección ante el maltrato. De las 41 mujeres asesinadas en 2014, sólo ocho la solicitaron y obtuvieron. ¿Por qué ocurre esto? 
Hay dos elementos que tienen que ver con la concepción del riesgo: el subjetivo, el que desde dentro valora el riesgo que hay; y el objetivo, el que ve otro.
Hay una normalización de la violencia, se ve como algo propio de los conflictos de pareja. Se cree que determinados hombres, ante determinadas situaciones como una separación, se comportan así sólo por el problema. Este argumento hace que la mujer, incluso los propios familiares, no perciban el riesgo. La idea de que la conducta violenta es normal en los hombres hace que no se perciba el verdadero riesgo. Por eso es importante que los riesgos, y ese tipo de conductas, sean valorados desde las instituciones. Si una mujer denuncia y no pide protección, tendrá que ser el juzgado el que valore si está o no en riesgo. Hay especialistas que han de pedir esa protección.

Pero de esas 41 sólo 11 habían denunciado y dos de ellas habían retirado la denuncia. 
Claro, la inmensa mayoría de mujeres que sufren violencia no denuncian. En España, según la macroencuesta de 2011, son 600.000 mujeres las que sufren violencia y las denuncias son 120.000. Incluso en situaciones tan graves que acaban en asesinato, se sigue pensando que es algo que no va a pasar, que se resolverá.

¿El miedo es un factor importante?
El miedo es lo que la gente señala como el factor más importante para no denunciar. Además de señalarse a sí misma, porque estas son las únicas víctimas que llevan asociada la culpabilidad. Ninguna otra víctima de violencia se siente avergonzada de haber sido robada, atracada. Pero las mujeres maltratadas, por esta cultura, sí lo hacen. Se avergüenzan y eso juega en contra de ellas. No denuncian para no sentir esas consecuencias negativas y porque viven en una situación de mayor riesgo, porque están desprotegidas. Es un tema muy delicado.

¿Por qué ese sentimiento de culpabilidad común entre las víctimas de la violencia machista? 
Porque viven en una cultura que les dice que a las mujeres buenas no les pasa nada. Y si les pasa, es porque han hecho algo mal. De hecho, el maltratador repite mensajes tipo: esto es porque eres una mala madre o una mala mujer. Mensajes que critican la actitud de la mujer para justificar la violencia que el hombre ejerce. Y pegarles, según creen los maltratadores, es para corregirlas. Recuerdo el libro del Arzobispo de Granada, ‘Cásate y sé sumisa’, en el que se refleja muy bien esa idea. O una frase que me han dicho, alguna vez, en conferencias, mujeres que vienen a verme: “Yo no estoy aquí porque mi marido me pegue, que a mí nunca me ha puesto la mano encima, claro, que yo tampoco le he dado motivos”. Esa es la idea, que la violencia es motivada por la mujer.

Ninguna otra víctima de violencia se siente avergonzada de haber sido robada, atracada”

¿Cómo reacciona hoy nuestra sociedad ante estos argumentos? ¿Es crítica, la condena, la comprende? 
En muchos casos se entiende que son temas de pareja, que son problemas de familia y que, cuando un marido maltrata sí que puede ser debido a algo que ha hecho la mujer. Incluso hay juristas que aseguran que con la Ley Integral lo que se hace es criminalizar a las familias o criminalizar a los hombres, es decir, que estamos introduciendo el derecho penal en un ámbito que no debería estar. Esto es justificar que son temas de familia y que han de resolverse como se han resuelto tradicionalmente: con lo que decida el hombre. Es como aquello tan antiguo en educación de que “la letra con sangre entra”; y se pegaba, había castigos duros, orejas de burro y eran una normalidad educativa. En la educación hemos sigo capaces de avanzar pero en esto no se avanza. Porque avanzar significaría cuestionar a los hombres, la cultura de los hombres.

Las cifras, la falta de evolución, demuestran que las cosas se están haciendo mal.  
Bueno, tenemos los instrumentos, el análisis, incluso los medios, pero el problema de la Ley Integral, que se está debatiendo, no es de Ley, es de aplicación. Si seguimos pensando en términos coloquiales en vez de profesionales, la respuesta no es profesional. Que alguien hable con sus vecinas de la violencia de su marido y le diga que lo que tiene que hacer es no provocarle, está mal, pero ya hemos hablado de la parte cultural; pero, ir a un juzgado y que no hagan los estudios para medir el riesgo, que no pongan medidas para combatir ese riesgo… Esperamos otra respuesta de un juzgado a la que pueda haber en la calle.

También se reduce el gasto en políticas de mujer y contra la violencia machista. En los últimos años, en 17 millones de euros (ver artículo aquí)
Sí, y, al final, no sólo son las partidas específicas. Como decimos, es un asunto de la cultura, que requiere abordarla y combatirla desde muchos frentes, así que también afecta que se esté recortando en educación, en servicios sociales, etc. Todos esos elementos tienen un impacto en la violencia.

El Consejo General del Poder Judicial ha pedido que la confesión del crimen machista no se considere atenuante.  
Eso lo llevo diciendo años. Antiguamente, se llamaba arrepentimiento espontáneo y, ahora, es una figura que facilita la investigación. Es una barbaridad. Se trata de criminales morales, es decir, no actúan por un bien material o instrumental, sino que actúan y matan para defender su posición como hombres, por sentirse más hombres. Por eso se entregan voluntariamente. El 74% se entrega voluntariamente y un 16% se suicida. Porque asumen las consecuencias del crimen. Por tanto, si es un crimen que tiene como característica el entregarse voluntariamente, no se puede entender que esa entrega sea un factor que vaya al margen del crimen y que pueda facilitar la condena o reducirla. Es un desconocimiento profundo de la violencia de género y del comportamiento de los maltratadores. Está en el código penal para otros delitos y que, como siempre, se aplica porque no se tiene en cuenta las características diferentes de la violencia de género.

En la sociedad prevalece una idea de que un maltratador no tiene por qué ser un mal padre”

La custodia de los hijos es también un tema controvertido cuando hay violencia. Hace poco volvió a ser noticia por la polémica que desató un juez al otorgar visitas a un preso acusado de matar a su esposa y madre de la hija de ambos, de cuatro años. (Ver noticia aquí)
Es una barbaridad. Esta misma semana se ha abierto juicio oral. No tiene ningún sentido. La niña estaba en la casa en el momento de los hechos. Puede tener o no conocimiento, pero está recuperándose de haber perdido a una madre en esas circunstancias. Y que pueda tener contacto con el padre, que está en prisión preventiva durante un año porque hay indicios suficientes, puede ser un trauma en sí. De hecho, hay un rechazo a la entrevista con el padre, hubo una crisis de ansiedad en una de las visitas.
Pero, al margen de este caso, que es una barbaridad, no se puede descartar por completo que un hombre que haya podido matar a la madre, no vaya a ejercer violencia contra los menores. Son muchos factores. Lo que hay detrás de todo esto, es que en la sociedad prevalece una idea de que un maltratador no tiene por qué ser un mal padre. Esa es la clave. Cuando es un padre horrible. Es un mal padre. Es lo peor que se le puede hacer a un hijo: tener a una madre hundida en el día a día por la violencia.

Hablemos de otra polémica de esta semana. Pedro Sánchez ha propuesto que todas las víctimas de la violencia de género tengan funerales de estado. (Ver noticia aquí)
No es el momento oportuno para hacerla. Pero las muertes de violencia de género no pueden quedar aisladas de la propia cultura que las ha provocado. El funeral de estado en el terrorismo es para apoyar a las víctimas, posicionarse a favor de ellas y en contra del terrorismo. Es un gesto más para demostrar que se está con las víctimas.
Pero, en cualquier caso, no es el momento porque se transmite la idea de fracaso, de que las mujeres van a ser asesinadas. No sé el contexto en el que se ha hecho, pero una propuesta así ha de estar basada en acciones más amplias para que se entienda y se contextualice lo que significa.

El machismo no desgasta. La crítica social que se produce por comentarios machistas no devalúa a la persona”

Por otra parte, tenemos la evaluación de Arias Cañete en la Unión Europea, en la que ha estado presente el machismo que ya mostró durante la campaña de las elecciones europeas. 
El machismo se ha mencionado, pero el tema importante ha sido su relación con las petroleras. El machismo no desgasta, por desgracia. Puedo hablar de casos significativos. Por ejemplo, en Vitoria, su alcalde dice que los marroquíes están aquí para cobrar subsidios y la Fiscalía abre diligencias previas porque es incitación al odio, es racismo y xenofobia; en resumen, actúa. En cambio, el alcalde de Valladolid dice que no se mete en un ascensor con una mujer porque puede salir con el sujetador o la falda en la mano y “buscarles las vueltas”. Y aquí no pasa nada, no se abren diligencias porque incita al odio hacia a las mujeres. No se actúa.
La crítica social que se produce por esos comentarios machistas no devalúa a la persona. Hay quien no acepta estos comentarios, pero no hay un desgaste tal que tenga consecuencias.
Si hablamos de Cañete, se le critica la frase, pero él nunca dice que es un error, dice sólo que es desafortunada.

Y por último, hemos de mencionar a Alberto Ruiz-Gallardón, su fallida reforma de la Ley del Aborto y su dimisión.  
Yo he escrito mucho sobre eso. Es una propuesta falaz desde el principio, jugar a controlar a las mujeres bajo el argumento de la defensa de la vida. Pero es falaz, hay muchos argumentos. Por poner un ejemplo, en España hay más de 500.000 embriones congelados en las clínicas de reproducción asistida y sobre esos embriones, que la mayoría terminarán siendo destruidos, no se regula nada. ¿No son vidas embrionarias como las que se señalan en el útero de la mujer? Porque, realmente, lo que se cuestiona es a la mujer, a que pueda tomar una decisión.
La ley no obliga a abortar, parece necesario decirlo. Pero si una mujer decide abortar y no están las garantías que debe desarrollar el Estado, la dinámica que se abre es que lo haga fuera de ellas. Aparte de que sólo lo pueda hacer quien tenga dinero o de forma inadecuada, con el riesgo para la mujer que supone.
Además, si lo que se protege es la vida y hay una ley que ha supuesto, en el primer año, una reducción del 5% de abortos, hay trabajar en lo que esa ley apunta, que es la prevención del embarazo no deseado, a través de la educación sexual. Ésa es la primera causa del aborto. Todos los estudios de la OMS demuestran que los países más restrictivos con el aborto son los que tienen el mayor número de abortos.


Comentarios:

[…] Lorente: "El machismo no es el exceso de las conductas de desigualdad. El machismo es la desigu… […]

  • Ferran Arricivita comentó el 7 de enero de 2015 a las 21:44

Y de la mayoría de las mujeres. Comete el mismo error que critica al enfocarse en el error de los hombres y no tener en cuenta que la mayoría de las mujeres tampoco hacen nada contra el machismo.

  • Manuel Mira comentó el 8 de enero de 2015 a las 12:40

Es curioso como este señor se autoproclama defensor de la igualdad, pero no hace la más mínima mención a las muertes de tantos hombres en manos de sus parejas (alrededor del 35% de los casos). La igualdad no es victimizar a la mujer y culpabilizar al hombre. La igualdad es la pretensión de que no hay género, de que el hombre y la mujer deben tener los mismos derechos y obligaciones en lo social, económico, laboral, etc. En definitiva, la igualdad es erradicar cualquier comportamiento que identifique a un género en desigualdad a otro (sexismo), ya sea machismo…o hembrismo.
Manuel Mira

  • Manuel Mira comentó el 8 de enero de 2015 a las 12:46

Cita del autor ” Si en vez de ser mujeres fueran unos 70 taxistas muertos al año, o empresarios, o lo que sea, habría un revuelo increíble. Si fueran 70 personas de un mismo grupo las que murieran por unas circunstancias conocidas perfectamente.”
¿como?. No hay muerte más publicitada en los medios que la de una mujer asesinada por su pareja. No hay un solo caso que no sea publicado en televisiones, radio, prensa.
En cambio, cerca de 2.500 hombres son suicidados al año (el 80% de los casos) y no encontrarás una sola mención al respecto.
En los medios “queda bien” hablar de las muertes de las mujeres en manos de sus parejas, pero hay otros tipos de muertes o asesinatos que resultan molestos y prefieren evitar. Como que cada año mueren entre 15 a 40 hombres en manos de sus parejas.
Manuel Mira

  • Cecilia comentó el 10 de enero de 2015 a las 14:40

Excelente !! Especialmente el machismo enquistado en la justicia que deja a la mujer totalmente desprotegida y desvalida !!
El machismo mata de una forma o de otra … genera huerfanos con madres vivas o muertas . Es una forma de maltrato y violencia aceptada por el guante blanco el diploma de quien la maneja.

gracias por su lucidez….las mujeres necesitamos entender a los hombres y su motivación….decía alguien que las mujeres creemos los hombres nos quieren mas de lo que efectivam hacen…encaja…eso de el cerebro no esta interesado en la verdad sino en sobrevivir….si fueramos todas rebeldes no hubiera habido civilización, tal vez???

Hay un documental de national geographic Wild Congo que es espeluznante…se ven a monton de machos atacando a hembra…..temo esta en los genes…

comentarios?

  • Carlos Arturo Olarte Ramos comentó el 12 de enero de 2015 a las 7:25

Dejar la voz sin voz es contribuir a la violencia. Por eso, más que hacer críticas a las críticas contra la violencia hay que actuar. Por eso denuncio actos que atentan contra la dignidad humana.

[…] de aquellos problemas que nos afectan como parte oprimida, tal y como afirma Miguel Lorente en este artículo. Para ello, no vale simplemente ponerse la etiqueta de animalista, feminista, anti-racista, etc., […]

  • Jonko comentó el 5 de abril de 2015 a las 8:58

Es curioso como se utiliza ad nauseam el argumento de los taxistas. El único grupo poblacional que por tamaño se puede aproximar al de las mujeres, es…pues sí, el de los hombres. En cualquier rango de edad, y en cualquier geografía mundial y en cualquier rango temporal, los hombres son víctimas de violencia (incluyendo el asesinato) en una proporción muchísimo mayor que las mujeres.

  • Laura comentó el 24 de abril de 2015 a las 22:24

Por favor, evitemos sacar a tema las muertes de hombres a manos de mujeres porque es, simplemente, incomparable. Y si es necesario que se os recuerde que unas excepciones no son comparables con una norma, se os recuerda. Las muertes masculinas a manos de mujeres son casos aislados frente a cientos de mujeres violadas, asesinadas y maltratadas. Sobre los suicidios… ni de hombres ni de mujeres, esa clase de muertes no son publicadas ni en periódicos siquiera. Y efectivamente, no habléis de igualdad como si los hombres necesitáseis mucha ayuda para tenerla, al fin y al cabo, la única igualdad posible se consigue quitándole privilegios al hombre y apoyando a la mujer.

  • Pixar comentó el 27 de abril de 2015 a las 16:02

Hacía tiempo que no veía a alguien tan desinformado y poco objetivo en este tema, este tipo es un mercenario de las feminazis que aún no se entera de nada o lo oculta… esperemos verle como al ex ministro Aguilar en breves, a ver que opina entonces.
La igualdad es otra cosa y empieza por cambiar la ley , LIVG y Custodia Compartida, se acabarían mucho problemas.. da vergüenza ajena leerle

  • Melina comentó el 13 de agosto de 2015 a las 2:57

Manuel Mira, que concepción de igualdad tan conservadora utilizás! La igualdad no es lo que tu describís. Si creyeras que todos nacemos con exactamente iguales condiciones y oportunidades si podríamos hablar de igualdad en ese sentido, pero todos sabemos que la realidad es mucho más compleja. Te quedaste en la superficialidad del asunto.

  • Clodio sin San comentó el 15 de agosto de 2015 a las 16:42

…tampoco dicen nada sobre un gran porcentaje del total de origen patrio foráneo de esos maltratadores, o del ambiente precario al que este gobierno ha llevado a cientos de miles de familias..Si no hay más casos, no es por el cromosoma p, o por que no había sido denunciado,seguro que en casos de nuevos tipos de parejas, apenas hay una denuncia.., por que obligar a pasar a todo el mundo por el mismo aro, no mola y la gente quiere experiencias nuevas…
Pero si estás sumido en un aburrido matrimonio y ella tiene suficiente mano izquierda…Y ese es el problema: LA NORMALIZACIÓN DE LA MANO IZQUIERDA Y SU RANGO DE MORDEDURA. todo lo demás son parlanchinerías.

  • Alex comentó el 15 de agosto de 2015 a las 21:35

Un artículo fantástico. Fascinante cómo algunos de los comentarios reflejan precisamente lo que critica. Con ello ya tenemos la prueba de la veracidad.
Porque a pesar de esta lectura, se sigue restando importancia a la violencia de género (claramente con un abismal mayor número de víctimas femeninas), y se sigue culpabilizando a la víctima. Hay quienes a pesar de leer este artículo que no podría reflejar mejor la realidad para las mujeres, no se corta en crear una brecha, que además es precisamente la que hace sentir esa vergüenza de la que habla el artículo a las victimas, y posicionándose por lo tanto en el lado de los hombres maltratadores con tal de defender sus propios privilegios.
Y para terminar, respondiendo a algo que me molestó mucho leer entre los comentarios: el marido que maltrata a su mujer, NO puede ser un padre para ningún hijo. Debe ser totalmente inaceptable que una persona que maltrata a otra pueda acceder a la custodia de menores. Sea hombre o mujer (aunque por norma general, las cifras indican que la mayoría de malos tratos provienen del género masculino).

  • azul comentó el 16 de agosto de 2015 a las 22:54

Tanto por hacer…ablaciones, hijos dañados por la violencia que tienen que ir con el padre, expedientes archivados por falta de pruebas, reacción de los machistas organizados para negar la cuestión de género, y los profesionales aún sin formación, y los recursos de prevención y de apoyo bajo mínimos… menos mal que aún hay vecinos que se implican
y familiares porque la administración está solo tirando cohetes

  • ANA ALVERO comentó el 17 de agosto de 2015 a las 17:15

estoy muy de acuerdo con lo que he leido,pero lo que es muy cierto como no esten de acuerdo todos los partidos politicos en esta lacra,esto no avanzara,lo puedo hablar con motivo de causa.Gracias.

  • A. comentó el 20 de agosto de 2015 a las 14:32

Es usted estupendo. Gracias.

  • Violeta comentó el 7 de enero de 2016 a las 23:23

Excelente articulo. Tan necesario de entender e interiorizar por toda la sociedad. Los comentarios sobre este articulo no son más q una muestra de como la sociedad es machista y en vez d reconocerlo y quererlo cambiar por el bien, la igualdad y la justicia PARA ambos sexos recurre al insulto, la demagogia y al odio inracional y destructivo.

  • juan del monte comentó el 16 de febrero de 2016 a las 13:14

esta bien entiendo lo que es el machismo , no lo excuso es un mal endemico en muchas sociedades y no es aceptable porque es una forma de violencia , tanto el machismo como el feminismo no deberian de existir son dos versiones de lo mismo

  • Mari Ángeles Suárez comentó el 22 de julio de 2016 a las 12:14

El feminismo es un humanismo que lo que anhela es la igualdad de derechos entre los sexos. El machismo es la supremacía del hombre contra la mujer. No se confunda, Juan. Estoy harta de este tipo de comentarios. Esta ignorancia me exaspera.

  • Diego comentó el 22 de julio de 2016 a las 14:44

Hombres machistas eran los de los años 40, cuando tenían una capacidad mental, donde el sistema de su cerebro, solo era maltratar, avasallar para sentirse el Rey de la tierra. Esos hombres se fueron casi todos por el mismo camino el alcohol, la soledad los invadía por la situación qué vivía, se cargaban de hijos y miseria, dónde
la vida era la penumbra de seguir viviendo . Ahora los hombres son tan distintos cómo las estrellas, todos están acogidos a sus familias, ahora hay casos muy diferentes, un matrimonio de avanzada edad se encuentra con la enfermedad, cuyo nombre no quiero mentar, es desagradable, horrorosa, no tiene compasión de nadie.
En la oscuridad de la noche el cerebro empieza a flaquear, sin darse ni cuenta empieza la cuanta atrás, significa qué la vida se va a terminar, por eso muchas personas mayores, hacen estas cosas tan desdichadas, por eso ellos también se quieren ir con su amor, para estar juntos y vivir en la otra vida sin sufrir más. ésta tierra solo le ha dado sufrimiento desde qué nacieron, Podría seguir, pero me voy a dormir….

  • Ángel BOBADILLA SANCHA comentó el 24 de julio de 2016 a las 15:41

Buen día; yo también soy afectado por esta violencia y no comparto en absoluto lo escrito por D. Miguel Lorente. No soy experto, ni es este espacio suficiente para mi comentario, que resumido quiere decir que efectivamente ha habido una gran desigualdad entre género masculino y femenino, pero que se va equilibrando a pasos agigantados. Hoy las mujeres tienen más libertad, y autonomía y mayor reconocimiento que muchísimos hombres; y por supuesto muchísimo más que hace pocos años. Su avance y desarrollo está siendo espectacular. Toda evolución social es lenta, pero en este caso es sumamente rápida. Desde mi perspectiva, la solución no es la diferencia entre hombre y mujer, pues deberán complementarse y ayudarse.
La mujer que vale, no tiene ninguna dificultad para desarrollar ninguna tarea, incluso de gran responsabilidad. Quedan hombres y mujeres que deben madurar. Que la colaboración, el cariño, el ejemplo y la responsabilidad son más esenciales que las leyes o normas. No deben generalizarse los casos de violencia, pues cada caso es diferente.

  • Milio comentó el 26 de julio de 2016 a las 23:57

Con mis 52 años apoyo y estoy de acuerdo con lo que dice en este artículo Miguel. Y espero que las nuevas generaciones no necesiten tanto trabajo para echar fuera de sí toda la mierda cultural que padecimos algunos que la sufrimos y la inmensa mayoría, en los que algunos incluso la asumen con gusto regodeándose en la podredumbre, ejemplos nos sobran como podemos ver en los comentarios. Agradecer al feminismo y a tantas mujeres y hombres que ponen consciencia en el mundo hacia una humanidad mejor, más libre y feliz.
Soy un hombre al que aún le queda mierda por despojarse y que aún sufrirá y hará sufrir por ello, pero que sabe ya muy bien dónde está el camino que le conviene

  • R8MA G. comentó el 4 de agosto de 2016 a las 3:04

Gracias por el lúcido y excelente artículo, Miguel Llorente. Es una hipocresía no considerar la Violencia machista y no darle el mismo tratamiento que al Terrorismo oficialmente aceptado legal y socialmente, pero no hay voluntad política, pero pesa la tradición y la ignorancia. Y al comentario exacto y claro justo anterior al mío del señor de 52 años Milio. Los que dan pena y vergüenza son los que todavía son ignorantes que ni saben lo que es el Feminismo, y lo agotador que es tener que explicarlo constantemente, o los que centralizan el problema en las muertes de los hombres. Es normal desgraciadamente debido a que el Androcentrismo ha enseñado a los niños y hombres a ser el centro de TODO desde que nacen y que el mundo gire a su alrededor, que no soporte que no sea así y que cuando se centra el tema por enemplo en los asesinatos a las mujeres reclamen la atención en vez de solidarizarse. Queda muchísimo por hacer y sobre todo educar en Igualdad y en la Gestión de emociones. Insisto en el fabuloso comentario de Milio, gracias por su consciencia y ojalá muchos fueran como Él, el mundo como bien dice sería muchísimo mejor, más libre y feliz.
R8

  • R8MA G. comentó el 4 de agosto de 2016 a las 3:11

Gracias por el lúcido y excelente artículo, Miguel Llorente. Es una hipocresía no considerar la Violencia machista y no darle el mismo tratamiento que al Terrorismo oficial aceptado legal y socialmente, pero no hay voluntad política, y pesa demasiado la tradición y la ignorancia. Y al comentario exacto y claro anterior al mío del señor de 52 años Milio. Los que dan pena y vergüenza son los todavía ignorantes que ni saben lo que es el Feminismo, resulta agotador tener que explicarlo constantemente, al igual que quienes centralizan el problema en las muertes de los hombres. Es normal desgraciadamente porque el Androcentrismo ha enseñado a los niños y hombres a ser el centro de TODO desde que nacen y que el mundo gire a su alrededor, que no soporten que esto no sea así y que cuando se centra el tema en otro sujeto (por ejemplo en los asesinatos a las mujeres) reclamen la atención en vez de solidarizarse. Queda muchísimo por hacer y sobre todo educar en Igualdad y en la Gestión de emociones. Insisto en el fabuloso comentario de Milio, gracias por su consciencia. Ojalá muchos fueran como Él, el mundo -como bien dice- sería muchísimo mejor, más libre y feliz.
R8

  • Nova6K0 comentó el 8 de agosto de 2016 a las 17:48

Como siempre se generaliza demasiado. Esto sería aplicable a cualquier tema y no todo es blanco o todo es negro.

Para mí cualquier feminismo, que se base en insultar a los hombres, para defender una supuesta cáusa no es aceptable, bajo ningún concepto y esto muchos feminismos es lo que hacen. No en vano el feminismo fuera de la necesaria búsqueda de la igualdad en derechos mujeres y hombres, no es feminismo, llámese hembrismo, feminismo radical, misandrismo,…

Además de que los anteriores sí que ven a la mujer como el ser débil y debe ser protegida. Y por suerte la mujer no es sólo es fuerte, es inteligente, es luchadora, es valiente… Tampoco le tienen que decir que puede o no puede hacer (y esto lo hace tanto el machismo, como los susodichos feminismos. Fuera del feminismo ,digamos, que busca la igualdad).

Cuando ves a mujeres, especialmente feministas insultar y menospreciar a las personas que no piensan como ellas, incluso aunque sean representantes de la cáusa de la mujer en Naciones Unidas (como la actriz Emma Watson, que este mismo año leí, un artículo que una supuesta “feminista” le dedicaba diciendo que era una niñata que no sabía nada).

En cualquier ámbito si quieres conseguir algo, tienes dos formas o dialogar (y dialogar no es insultar al que no piense como tú) o usar métodos violentos que además de ilegal, no consigues gran cosa a medio-largo plazo.

Salu2

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